Cambio de sindicato

Hasta ayer estaba sindicado. Y mi sindicato tiene una sección sindical específica para la policía autómata vasca. Me he ido del sindicato.

No era poca contradicción y no le había dado pocas vueltas pero bueno, llevaba un tiempo en el que las fronteras me parecían difusas cuando no inexistentes. Igual que no me creo las toscas caricaturas de empresarios con chistera y bigote acodados sobre el saco con el símbolo del dolar he tenido que dejar de creerme la caricatura del trabajador por cuenta ajena como obrero y sobre todo como compañero. Sobre todo cuando trabajaba cerca de mi puesto de trabajo.

Hay obreros con BMW y hay arquitectos con Seat Ibiza de 14 años. Hay policías que fuera de las horas de trabajo son personas bastante normales e incluso agradables y hay oficinistas que es mejor que estén trabajando porque fuera del trabajo abren la boca y dan ganas de darles con la mano del almirez. Bueno, a mí me entran esas ganas. Pero no uso el almirez para esas cosas. Los oficinistas idiotas del mundo pueden estar tranquilos.

Que hay muchos tonos de gris y poco blanco o negro.

Pero una cosa es una cosa y otra cosa son dos.

Dos días antes de la Huelga General del 29M la mayor parte de la plantilla de la policía autómata vasca se manifestó en Bilbo en contra de los recortes laborales que (por lo visto) están sufriendo y en contra de la reforma laboral aprobada por el gobierno.

Pasmo.

Pero como policías que son no tienen derecho a la huelga y en un caso de huelga general el 100% de ellos son antidisturbios, como prueba el hecho de que en Gasteiz, junto al Corte Inglés, quien se fijó en esos detalles pudo ver algún agente usando un casco de los 80.

Salieron todos. Y repartieron a base de bien. Y no protegieron las tiendas o bares que decidieron abrir (mal rayo les parta, por cierto), protegieron El Corte Inglés. La policía, por definición, está del lado del poder. Del poder político y del poder económico. ¿Voy a estar yo alguna vez en ese lado? Lo dudo mucho.

El día de la Huelga General mandaron a la UCI a Xuban Nafarrate, un chaval de 19 años, de un pelotazo a bocajarro. Seis días después matan de un pelotazo en la cabeza a Iñigo Cabacas en Bilbo mientras estaba celebrando el triunfo de su equipo de fútbol.

Para arreglarlo aun más tengo la certeza moral de que lo peor que puede pasarle al que le pegó el pelotazo a Xuban, el que le metió propaganda de la huelga en la boca, el que se rió de que se orinó cuando empezó a tener convulsiones tirado en una acera, ese al que han dado armas de fuego para protegerme también a mí, a ese lo peor que le va a pasar a cuenta de todo esto va a ser un ascenso, una condecoración o que lo pongan a entrenar a otros como él. El que le pegó el pelotazo a Iñigo Cabacas, igual que el resto de los agentes que estaban con él, pueden estar tranquilos. ¿Puedo estar tranquilo yo la próxima vez que la policía autómata vasca se despliegue delante mío con los peloteros en la mano?

Pues ya está todo dicho.

Cuando fui a desafiliarme (no sin antes pagar dos cuotas atrasadas por falta de saldo en la cuenta y pedir el certificado sindical para presentar en la declaración de la renta, que buena falta me hace hasta el último euro) la trabajadora del sindicato que me atendió me dijo que ellos mismos tienen el mismo problema, sufren sus cargas, les ponen multas, les pegaron en El Corte Inglés y además debe haber una sangría constante del sindicato hacia sindicatos específicos de la policía autómata vasca, pero el caso es que ahí siguen. En ese caso yo me voy.

Me ocasiona problemas de conciencia estar en un sindicato con una rama específica para los miembros de la policía autómata vasca. Me sindicaré en algún sindicato que no los admita. Es decir, estaré en un sindicato al que se afilien policías pero lo hagan como infiltrados o como personas con contradicciones y problemas de conciencia.

Si alguien tiene contradicciones que las pase el que trabaja dando hostias a la gente. Que a ese trabajo no se mete nadie a la fuerza y yo bastante tengo con lo mío.

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4 Responses to Cambio de sindicato

  1. Anónimo says:

    También hay gente que le echa un morro a la vida enorme y vive de los demás: Pero no sólo eso sino que encima se pavonea de ello en su blog.

    Sería interesante decirle a los Servicios Sociales que se pasasen por este blog, sobre todo que hagan una especial lectura a tu entrada “El oficio de no trabajar”. Encima de vago, jeta.

  2. Bixen says:

    También hay gente que le echa un morro a la vida enorme y vive de los demás: Pero no sólo eso sino que encima se pavonea de ello en su blog.

    Si a ti te parece que ese texto es pavonearse tienes serios problemas de comprensión lectora.

    Sería interesante decirle a los Servicios Sociales que se pasasen por este blog, sobre todo que hagan una especial lectura a tu entrada “El oficio de no trabajar”. Encima de vago, jeta.

    Me consta que se pasan. Y no se de dónde sacas que “vivo” de las ayudas. Ya me gustaría porque están siendo unos meses bastante malos, pero bueno, tampoco tengo que darle explicaciones a alguien que viviendo tan cerquita de donde vivo no se identifica. Y escribe aquí en horas de trabajo. Porque ahora estás en el trabajo ¿no? señor que escribe en blogs de vagos en horario de trabajo durante su horario laboral en EJIE donde le pagamos el sueldo entre todos ¿no?

  3. Anónimo says:

    Con K esto no hubiera pasado. Con el Kariño que te tenía…

  4. Bixen says:

    Pues poquito más o menos que el que te tenía a tí, A*****o.

    Trollsito

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