B8 – Bergkristall

Para ayudar al lector a comprender qué es el sitio del que va a ver las fotos he traducido la mayor parte de esta página, http://www.gusen.org/dok/b8/b8001x.htm, a donde debe dirigirse si quiere saber más sobre Gusen y sus satélites.

Introducción:

    Ubicación: Sankt Georgen an der Gusen, Austria
    Superficie productiva: 50.000 m2 (a prueba de bombas y gases)
    Cantidad de esclavos: 10.000 en labores de producción “Bergkristall-Fertigung” (Nombre en clave: ESCHE 2)
    6.500 en labores de construcción “Bergkristall-Bau”
    Finalidad: Construcción del avión a reacción Me 262 (fuselaje y ensamblado final)
    Comienzo de la construcción: 9 de marzo de 1944 (creación del KL Gusen II)
    Campo de concentración: KL Gusen II, parte del complejo Mauthausen-Gusen (el peor campo satélite del mismo)
    Número de víctimas: entre 8 y 20.000 prisioneros del complejo Mauthausen-Gusen
    Monumento relacionado: Memorial Crematorium KZ Gusen (40.000 víctimas)
    Liberación: Mayo de 1945 (S/Sgt. Al Kosiek y 23 miembros del Primer Pelotón, Tropa D, 41º Escuadrón de Reconocimiento de la Caballería, 11ª División Acorazada, Tercer Ejército de los EEUU.

Bergkristall, con más de 50 000 m2 (más de 10 km de túneles), es una de las mayores instalaciones subterráneas alemanas que comenzaron a producir a finales de 1944. Según consta en informes aliados de inteligencia Bergkristall era “una de las plantas subterráneas más modernas y completas de Alemania”.

Bergkristall fue construido en 13 meses por prisioneros del KL Gusen II, dependiente del complejo Mauthausen-Gusen y la altísima tasa de mortalidad (98%) lo convirtió en uno de los campos de concentración más terribles de la historia de Europa (el periodo medio de supervivencia era de 4 meses).
La mayoría de los deportados fueron llegando de KL Auschwitz B y de Europa occidental (Francia, Italia, Bélgica y Luxemburgo) a medida que las tropas nazis iban retirándose de estos países debido a la llegada de las fuerzas aliadas.

Un gran número de judíos fueron exterminados mediante el extenuante ritmo de trabajo al que se construyeron los túneles.

En el invierno de 1944-45 llegaron más deportados de los que se iban consumiendo en tareas de construcción y producción. A consecuencia de esto muchos morirían en la estación de tren del pueblo, encerrados en vagones descubiertos, muertos por congelación o debido a las múltiples crueldades practicadas en KL Gusen II.
Una de las numerosas víctimas de KL Gusen II – Bergkristall (la mayoría de ellas anónimas) es el joven francés y activista juvenil Marcel Callo, beatificado por Juan Pablo II en 1987.

Según la inteligencia aliada salieron de las cadenas de montaje de Bergkristall 987 aviones a reacción. La construcción de túneles estaba casi terminada y las instalaciones estaban operativas en un 85%.

La producción arrancó en paralelo con la construcción del sistema de túneles en verano de 1944 y llegó al máximo en abril de 1945, alcanzando la cantidad de 90 fuselajes totalmente equipados cada mes.

Los planes originales marcaban una producción de 1250 aviones al mes hasta 1955.

Los fuselajes y las alas se sacaban de Bergkristall durante la noche en vagones de tren con dirección a diversos lugares repartidos por Bohemia y el sur de Alemania, donde se les instalaban las turbinas y se ponían los aviones en estado operativo.

Todo estaba bajo el más alto grado de secreto: los pilotos de pruebas no sabían de dónde venían los aviones. Los civiles alemanes que trabajaban en Bergkristall no podían revelar a nadie el nombre del pueblo donde estaban.
Al acabar la guerra se planeó la voladura de esta instalación de alto secreto junto con los esclavos que trabajaban en ella, la población civil de la zona y otros testigos para evitar que llegaran a los aliados los conocimientos técnicos allí empleados y liquidar posibles testigos de posteriores juicios por lo sucedido en Mauthausen-Gusen.
El plan no llegó a materializarse debido a la confusión reinante durante los primeros días de mayo de 1945. El teniente de alcalde de St. Georgen/Gusen, Aschenbrenner, y el delegado de la Cruz Roja Suiza Louis Haefliger jugaron un papel clave para impedir esta tragedia. Estas instalaciones, de gran importancia estratégica, fueron investigadas y parcialmente desmanteladas por tropas de los EEUU.

En agosto de 1945 Bergkristall fue entregado a los soviéticos. Los soviéticos desmantelaron lo que quedaba de las instalaciones y finalmente destruyeron partes clave de este sistema estratégico de túneles en noviembre de 1947.

Hasta aquí la traducción y a partir de aquí es cosecha propia y llegamos a la visita del 7 de mayo de 2011.

El año pasado y por primera vez desde hace décadas, se pudo visitar legalmente estos túneles (o lo que queda de ellos). En esta primera visita se abrieron los túneles a los miembros del Comité de Mauthausen, muchos de ellos antiguos deportados. Este año había posibilidad de apuntarse en el ayuntamiento de St. Georgen para visitar los túneles (y que te los explicaran en alemán) o tener la inmensa suerte de que te permitieran participar en la visita en inglés.

¿Por qué tuve yo tanta suerte? Pues porque he pasado los últimos meses inmerso en la traducción de un libro que habla largo y tendido sobre estos túneles, los ingenieros y burócratas que los hicieron posibles, los kapos que los hacían insufribles y los esclavos que los cavaron con sus manos. Es este:

Si te apañas con el inglés lo puedes pedir a Amazon: http://www.amazon.co.uk/St-Georgen-Mauthausen-Concentration-Reconsidered/dp/3833474408, pero dentro de muy poco esperamos poder tener el libro listo para la venta, así que ya avisaremos.

La mayor parte de los túneles han sido rellenados con cemento para reforzar la consistencia del terreno y poder así construir viviendas encima de ellos, lo que ha tenido el efecto beneficioso de que se han arreglado un poco los que han quedado. Como aún no está todo perfecto para poder visitarse como si fuera un museo deben acompañarte dos voluntarios de la Cruz Roja y un bombero, que además van evitando que te despistes por alguna galería. Con las linternas que llevan ellos no sucede, pero con las de las personas normales es imposible saber si la galería que dejas a un lado se extiende 50 ó 400 metros.

Esta imagen está tomada desde la rampa a través de la cual accedimos al túnel.

Las condiciones de los esclavos que construían aviones eran malas, pero mucho peores para los que construían los túneles, muchos de ellos judíos, que tenían una esperanza de vida de una semana. Los que construían aviones tenían una esperanza de vida de 4 meses, aproximadamente el mismo tiempo que duraba una pala en estos túneles. Como dijo un compañero de viaje, una pala es un objeto que dura toda la vida, pero esta expresión no se suele usar para hablar de unos cuantos meses.

Este buen señor, italiano, trabajó en los túneles y nos contó en qué condiciones trabajó, no señaló las partes de techo de los túneles que se mantenían como en aquella época, etc.

En esta imagen puede uno hacerse una idea del tamaño de los túneles. El hombre que camina junto al niño rondaba el metro noventa. El túnel, igual que los de Ebensee, estaba cortado a media altura creando espacio en la parte alta para oficinas y otros servicios y dejando la parte de abajo para la cadena de montaje y los esclavos.

En las dos siguientes imágenes puede verse también el tamaño de estos túneles.

En este punto se terminó el trabajo de excavación de Bergkristall, pero debería haber comenzado una estructura gemela (es decir, de igual extensión) dedicada a la construcción de tanques. Los 30-40 metros de profundidad en la roca convertían estos túneles en invulnerables a los bombardeos (algo que ya no es posible a esa profundidad, tal y como nos dijo nuestro guía y un Marine de los EEUU se encargó de confirmar con gesto severo), así que estos túneles hubieran podido representar una sólida baza para un desenlace de la guerra muy diferente al que conocimos.

En lo más profundo de los túneles (llegamos a penetrar un kilómetro en la montaña) hay una especie de altarcito hecho con madera de aquella época ante la foto de una víctima de aquél lugar, beatificado por los católicos. Como muestra de respeto a todas las víctimas el deportado que nos acompañaba encendió una vela que colocó junto a las demás que habían encendido otros grupos de visitantes. Los austríacos son con frecuencia gente muy católica y además allí el anticlericalismo tiene reminiscencias nazis, así que hay que hacerse a la idea de que en los homenajes abundan los gestos religiosos:

No he puesto las fotos en un tamaño demasiado grande para que no se note tanto que están desenfocadas. No sé a vosotros, pero a mí en ciertas situaciones las manos me tiemblan bastante, tanto a veces que no puedo ni hacer fotos. De ahí que las fotos hayan salido como han salido, pero para hacerse una idea valen.

Actualización 02062011. Un reportaje mucho más completo y mucho mejor hecho: http://web.me.com/bobarazzi/Site_17/Bergkristall_Tunnels.html. Y además ahí pone el nombre del señor con el que fuimos en coche hasta Bergkristall y fotos de otros dos veteranos de aquello.

4 Responses

  1. Librería Hobbyton says:

    Buenos días.

    Les ruego se sirvan enviarme cinco ejemplares del título “St. Georgen Gusen Mauthausen…” en su traducción al castellano, una vez esté disponible.

    Un cordial saludo.

    Paco García.

  2. Bixen says:

    Los ejemplares del número 0 al 4 tuyos serán. No irán numerados, pero como si lo seriesen.

  3. Bixen,

    thank you for this excellent short documentation on the underground reality of KZ Gusen II – the worst concentration camp of the whole Mauthausen/Gusen complex with its 49 satellites.

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